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Ana Obregón y el infierno que vive en Mallorca por una foto

La presentadora y actriz Ana Obregón se refugia la isla balear tras el fallecimiento de Álex Lequio.

Son días, meses y años difíciles para Ana Obregón. Su vida ya nunca más volverá a ser igual, aunque todo el mundo le diga que debe seguir adelante. ¿Cómo se sigue adelante sin tu único hijo? Álex Lequio perdió la vida a los 27 años de edad a causa de un cáncer que le ganó la batalla tras dos años de lucha incansable cargado de optimismo. Lo único que nos queda es que el empresario, como también su madre, fue un ejemplo para todos, especialmente para aquellas personas que pasan por la misma desgraciada situación.

Ana Obregón está rota. Así lo demuestran sus últimas publicaciones, escasas y todas ellas dedicadas al amor de su vida, Álex Lequio. La presentadora publicó recientemente, con el permiso de Álex Lequio, una carta que escribió éste antes de morir y que dejó incompleta. Unas palabras con mucho sentido y mucha verdad. Una vez más la actriz ha vuelto a desquebrajarnos el corazón en mil pedazos.

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Actualmente la presentadora se encuentra en Mallorca, donde acude cada año, aunque esta vez es diferente. Se encuentra en compañía de sus familiares. Toda la familia se reúne en agosto en la finca. La casa de los abuelos en la isla balear era el lugar favorito de Álex Lequio. Se lo pasaba en grande todos los veranos. Especialmente en la piscina y jugando con su prima Celia.

Hay un gran vacío en la casa y en todos los corazones de los Obregón. Ana Obregón se trasladó a Mallorca tras celebrar el ansiado funeral de su hijo para desconectar. Se desconoce cuando decidirá volver a su casa de Madrid, donde todavía están todos los recuerdos de su hijo. Ya no hay noticias de ella y es que Ana no sale apenas de casa. Este año no hay playa. La bióloga no quiere que le tomen fotografías en la playa ni en la calle, por este motivo intenta salir lo menos posible. Pensaba que la dejarían descansar, pero finalmente no ha sido así. Está viviendo más un infierno que otra cosa. Todos quieren la fotografía de Ana Obregón en la playa, pero esta vez no la conseguirán, ni por todo el oro del mundo.

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